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- Nombre: Mario Vidal
- Ubicación: La Plata, pcia. de Buenos Aires, Argentina
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En diciembre de 2003 viajé al norte de Italia a ver a Zulma; me quedé un mes y medio. Paseamos mucho, vimos maravillas, anduvimos por todos lados. Este es el relato de ese viaje día a día.
19.9.04
Treviso (1)
Spresiano, 4 de enero 2004
Hoy voy a comenzar con un tema remanido pero que olvidé contarlo.
Cuando estaba por venirme a Italia y sabiendo que iba a andar por Venezia varios me dijeron... “No te podés perder ir a andar en góndola por los canales con tu enamorada...” Les respondí: va a ser difícil... eso es para los norteamericanos, canadienses y japoneses. Bien, estando en Venezia el 28 de diciembre, Zulma –a instancias mía- le preguntó a un gondoliere cuánto costaba el paseo... E.70 muchachos, sí... setenta Euros, y el paseo debe durar no más de 20 minutos... unos $ 250 argentinos aprox. Para eso me la subo a Zulma a espaldas y cruzo el canal a nado que joder.
Otra. Ayer fui a comprar miel a un productor (no al almacén)... E.6 el kgr. o sea $ 21 argentinos; En Argentina como muy cara cuesta $ 10 (hace dos años costaba $ 3).
Pablo, Lu y Celi, el depto. de Zulma está en un primer piso por escalera; bien, desde aquí arriba veo por el ventanal un hermoso campito arbolado que está ahí abajo en el cual andan dos perros, uno es muy parecido a Catalina y cada vez que lo veo me acuerdo de mi querida perrucha.
Voy a otro tema con el cual ya dije que iba a seguir. Hace poco Zulma tuvo que sacar el permiso para conducir y le dieron para estudiar dos enormes libros con el código de tránsito que si los ves parece que te fueras a recibir de médico. Si recuerdan aquello que ya conté de los 20 puntos que inauguraron hace pocos meses ahora les voy a decir matto grosso cómo funciona “La nuova patente a punti”.
Te sacan puntos si cometés las siguientes infracciones...
- 10 por superar el límite de velocidad en más de 40 kmt./hora, guiar en estado de ebriedad o no pasar el test alcoholimétrico.
- 8 por no respetar la distancia prudencial haciendo daño a una persona o cambiarte de carril en una curva.
- 6 por pasar un semáforo en rojo o no respetar el stop.
- 5 por no usar el cinturón de seguridad.
- 4 por circular de contramano.
- 3 por no respetar la distancia prudencial o usar las luces inapropiadamente.
- 2 por superar el límite de velocidad en más de 10 kmt./hora.
- 1 por no tener puestas las luces de posición cuando el código indica su uso.
El problema no es que sólo te sacan puntos y si perdés los 20 tenés que volver a dar el exámen y sacar de vuelta el permiso; además te cobran unas multas terribles, te pueden inhabilitar para conducir y hasta podés ir preso sin contemplaciones. A mí, como argentino que vivo en un país casi sin Ley, todo ésto me sorprende; usando nuestro dialecto criollo podría decir que acá en Italia con la Ley no se jode. Los tanos hacen buena letra porque al que saca los pies del plato la Señora de los ojos vendados los manda a la guillotina y no los salva ni la Virgen María y el Papa juntos.
Soy conciente que estoy acá como turista, no vivo acá. Muchas de las cosas que veo a diario me sorprenden, en general las que –por exceso o por defecto- son distintas a las de mi lugar de origen. No estoy acosado por estas leyes ni costumbres, no debo pagar impuestos, convivir con nadie ni soportar a los políticos ni al Estado. Como no hablo el idioma casi ni leo los diarios y entonces no me entero de muchas cosas. Seguramente no todas son tan maduras como las pinto, también las ha de haber verdes, que al fin y al cabo en todos lados se cuecen habas. Sólo trato de dar una idea, trazar un panorama a grandes pinceladas, testimoniar para mis amigos las impresiones (ingenuas?) que voy palpando. No sé si ésto es mejor o peor que en la Argentina aunque doy fé de que es distinto. Tal vez si viviera aquí putearía tanto como allá, es posible; quizás hasta sea inconveniente comparar dos realidades tan distintas y entonces me equivoque. Creo no exagerar en las descripciones que voy haciendo pero si algo de eso ocurriera tengan en cuenta mi condición de turista.
No viviría acá, no por ser esto algo malo o despreciable sino simplemente porque yo soy de allá y aunque esto pueda ser mejor me tira más mi Patria. Hay una zamba que canta muy bien Jorge Cafrune y dice... “Quisiera hacerme perdíz, en algún pago lejano, pero la verdad paisano... me gusta el aire de aquí”. Algo de eso me pasa... me tira el Rio de La Plata, soy de allá y me gusta aquel aire. No podría vivir en una tierra donde al prender la radio no se escuchen nunca las voces del Zorzal Criollo o el Polaco Goyeneche.
Muy cerquita de Spresiano, entre este pueblo y Conegliano, a unos dos kmts. de aquí, la Via Pontebbana cruza el rio Piave. Hay ahí un puente llamado “Ponte della Vittoria” y es el preciso lugar donde en la Primera Guerra los italianos lograron detener el avance austríaco. El pueblo que se corresponde con el puente se llama “Ponte della Priula”. Es para ellos un lugar sagrado que les recuerda épocas de gloria.
El pueblo de Spresiano tiene una superficie de 25 kmts.2 y está a 56 mts. sobre el nivel del mar; la población a abril del 2003 era de 10.000 habitantes. Como tiene Comuna hay otros dos pueblos que son “Fracción de Spresiano”: Lovadina y Visnadello. Está situado en el centro de la llanura trevigiana (Treviso) y al pie de los pre Alpes. Su nombre viene del latín “Sperciglanus” que significa algo así como “pantano” debido a su cercanía con las riberas del Piave y tratarse en consecuencia de una tierra aluvional. La strada (via, calle, avenida, ruta) Pontebbana fue construida bajo el dominio napoleónico para unir Viena con Venezia atravesando el Reino Véneto.
Hoy domingo amaneció lindo y cayó una helada “que ti la voglio dire”, el campito está blanco. En un rato salimos de paseo a Treviso, debemos ir bien emponchados, hasta la vuelta. Salutti! Mario
Spresiano, 4 de enero 2004
Hola a todos! Les empiezo a escribir siendo por acá las 18.30 hs., hace una hora y media que es de noche. Recién vengo de acompañarla a Zulma hasta la Pontebbana -entra a trabajar a las 18 hs.- y vi que los charcos remanentes estaban con una espesa capa de hielo. Hace días que no llueve pero el agua de los charcos no termina de aflojar, sigue congelada durante el día y de noche se transforma en un pétreo cubito. Aquí enfrente en la estación de ferrocarril hay una canilla que pierde y se ha transformado en un groso bodoque de hielo.
Hoy fue un día de avatares... por la mañana perdimos por segundos el tren de las 10 a Treviso y el siguiente pasaba a las 13 hs. de manera que decidimos cancelar el viaje. El paseo se nos perdió en las narices; ocurre que los domingos y feriados hay muy poco transporte público. Tuvimos que rehacer los proyectos sobre la marcha y decidimos salir por las cercanías a caminar y tomar mate. En eso estábamos cuando Zulma se encuentra con una amiga argentina –Mónica- que había salido a pasear a Yoko, su perrita. La chica se paró a conversar y le ofrecimos unos mates, le contamos lo que nos había ocurrido y muy gauchita nos propuso alcanzarnos hasta TREVISO en su auto. Aceptamos y allá fuimos; nos dejó en la Porta di Santo Tomasso.
Treviso es una muy antigua ciudad amurallada con trazado de hace 1000 años y enormes puertas de entrada que cruzan el foso defensivo. Es ciudad y provincia y es una de las regiones más industrializadas de Italia, de poderosa fuerza productiva y alto nivel socioeconómico. Se la conoce con el nombre de “Marca Trevigiana” por excelencia; también le dicen la “Cittá d’Acque” dado que está atravesada por los rios Sile y Cagnán que dan vuelta por todos lados dentro de la mura.
Es realmente hermoso caminar por ahí dentro y tutearse uno con los siglos. El trazado en antiquísimo; algunas calles tienen recova y las más son angostas y no tienen vereda, no es posible caminar 50 metros sin que la callejuela adoquinada doble en distintos ángulos y te lleve para cualquier lado. “Sempre diritto” te dicen los tanos y uno se cree que es como allá que las calles van derechito cuadras y cuadras; pues ahí es imposible, la línea recta no existe. Son callejuelas arrevesadas que llevan a pasadizos angostos, cruzan puentecitos y te meten en oscuros callejones que siempre desembocan en una piazzetta, un patio interior o un canal de agua que corre transparente y encajonado. Debido a lo angosto de las calles y los aleros de las casas de dos plantas entra poco el poco sol del invierno y el húmedo frio te traspasa los huesos.
El Fiume (rio) Sile es un laberinto que corre limpio, verde y caudaloso por todos lados, pasa bajo los cimientos de ancianas casas montadas sobre columnas y todavía mueve centenarios molinos de hierro con grandes aspas que te hacen entrar en un sueño de la Edad Media. Todas las casas tienen techo de tejas y visto desde arriba Treviso es una mancha uniforme de color terracota. La Porta di Santo Tomasso hecha enteramente en piedra de Istria es del siglo XVI y tiene estampado arriba en relieve el León Véneto. Toda la ciudad está atestada de iglesias y palacios medievales y renacentistas que guardan tesoros del arte, diría que la ciudad de Treviso es toda ella una inmensa galería de arte. Muchas de las viviendas tienen el frente afrescado desde hace siglos y los mejores artistas del Renacimiento han dejado algún testimonio de su paso por la ciudad; la mayoría de las casas son de los siglos X al XVI. La actual mura (antes había otra) que rodea a la ciudad es de inicios del siglo XIII.
Fue ciudad romana, ducado longobardo, comuna libre, sede de muchos Signores (Dux) y a fines de los 1400 perteneció a La Sereníssima Rep. de Venezia; una historia de puta madre. Caminar esa ciudad en la que hoy estuvimos con Zulma te hace acordar a aquel tango que dice... “20 años no es nada”, JA! Se te vienen los siglos encima y no podés entender cómo diablos hay gente que vive en la misma casa y pisa el mismo pavimento donde habitaron personas de hace 1000 años atrás.
Una vez dentro y como acá las horas pasan rápido y el día acaba pronto enfilamos como flecha hacia nuestro objetivo: la exposición internacional itinerante titulada “L’ORO e L’AZZURRO – I colori del Sud da Cézanne a Bonnard”, sita en la Casa (detta...) dei Carraresi (siglo XIII, construcción románica, hoy museo).
Oblamos los E.10 de entrada per cápita y entramos. Es una formidable expo de pintura impresionista itinerante montada con la colaboración de los más importantes museos del mundo que ahora está pasando por Treviso. Estuvimos dos horas y nos vimos todo; el nombre que le pusieron significa “El oro (amarillo, ocre) y el azul”. Adentro vimos muchos originales de Courbet, Van Gogh, Cézanne, Matisse, Monet, Renoir, Braque, Gaugain, Derain, Bonnard, Signac, Munch y otros. Cuadros traídos de pilas de museos, maravillas, casi todos pintados en la costa francesa del Mediterráneo en el siglo XIX. El último, el que pusieron a la salida como despedida, es el muy famoso cuadro de la pieza de Van Gogh traído del Musee D’Orsay de París.
Entre otros cuadros de Van Gogh (la mayoría del museo de Amsterdam) vi el original del que tengo en la sala de espera del consultorio; se llama “Albicocchi in fiore” (en italiano), o sea “Damascos en flor”, de 1888.
De ahí nos fuimos a la Chiessa di San Leonardo (Treviso es chiquito y todo está cerquita) que fue en sus orígenes un hospital. Es mandada a construir por el Papa Lucio III en una bula expedida en el año de 1184 y fue reestructurada en 1657. Planta rectangular, pilastras corintias, repleta de cuadros, estatuas en marmol y frescos. Entre otras obras vimos un tríptico del Cima di Conegliano y sobresale un altar dedicado a Santa Rita de Cassia.
Antes de continuar quiero agregar algo. No entro a las iglesias por ser creyente sino para ver arte, siglos, arquitectura, esculturas, pinturas y maravillas mil. Me hago eco de lo que una vez me dijera mi hermana... “cuando vayas a Europa no dejes una sóla iglesia sin ver”. Son museos gratuitos y albergan obras de los mejores artistas de todos los tiempos.
Apurando el paso no nos quisimos perder la impresionante Chiessa de Santa Caterina d’Alessandría con los dos claustros y el museo. Es un fascinante complejo arquitectónico que forma parte del convento de los Siervos de María; data del 1346. Tiene una sóla y gigantesca nave de simple línea con un altísimo techo artesonado en madera. En 1809 Napoleón la convirtió en cuartel (!!!) para acampar las tropas. En 1944 fue bombardeada y seriamente dañada pero la reconstruyeron tal como estaba exceptuando la mayoría de los numerosos frescos que quedaron hechos pelota. La había afrescado el célebre Tomaso da Módena a mediados de los 1300.
Uno de los altares tiene un ciclo de frescos que cuentan la historia de Santa Ursula y las 11.000 vírgenes totalmente hecho por Tomasso da Módena –capolavori assoluti dell’arte italiano del Trecento- y sus discípulos. Los restauradores lograron rescatar 120 mts.2 de dichos frescos, extraerlos de la pared con técnicas especiales y exponerlos ahora en el centro de la nave. En cuanto al museo del arte paleovéneto contiguo a esta iglesia vale la pena verlo. Arranca con estatuas de bronce, madera y marmol anónimas de varios siglos antes de Cristo y cubre nada menos que 25 siglos de historia. Entre otras cosas hay trabajos de Il Donatello y Canova. Para entrar hay que pagar E.3.
Medio cansados nos fuimos a la estación del ferrocarril y tuvimos suerte, enseguida llegó uno que en 10 minutos nos dejó en Spresiano. Eran las 17 hs. y ni nos dimos cuenta que no habíamos almorzado. Saludos para todos. Mario
Spresiano, lunes 5 de enero 2004
Queridos amigos, otra vez sopa, digo hielo. Son las 9 de la mañana y veo que nuevamente cayó una morrocotuda helada de esas que te congelan las ideas. Me dijo Zulma que ayer a las 18 hs. ya estaba haciendo –3 grados bajo cero. Hoy no iremos a ningún lado, toca un poco de descanso luego del raid de ayer por Treviso (suena parecido a Berisso, no es cierto?). Le mando por este medio un saludo a Alicia G. que sé que lee estas páginas y va siguiendo el relato; besos Ali.
Y un abrazo a mi hijo Pablo que anda de mochilero por Bariloche.
Bueno, más tarde algo les seguiré contando. Mario
Spresiano, lunes 5 de enero 2004
Esta mañana salimos a hacer unas compras y a la vuelta Zulma encontró en el buzón postal la factura telefónica... casi pega un grito de lo asustada que estaba, entonces abrí yo el sobre y le dije que adivinara... dijo E.80 y eran E.144 !!! (unos $ 400 argentinos)... tuve que contenerla para que no se arrojara al rio Piave. Es un infierno lo que cobran aquí los servicios públicos, la gente se queja, el abono bimestral para poseer teléfono de línea es de E.53 -De esos E.144 corresponden a Internet E.57 y no es banda ancha... queridos amigos, después vayan a quejarse a Telefonica de Argentina, JA!
Hoy en el supermercado compré un termómetro para ponerlo en el balcón; en este momento y siendo las 16.30 hs. (las 12.30 en Argentina) está clavado en cero grados. Al mediodía apenas si levanta un poco más.
Olvidé comentar ayer que en toda la zona de Treviso, vale decir la provincia, hay una muy alta cantidad de Villas (no villas miseria sino de las otras que más atrás ya conté) elegantes, fastuosas y muy antiguas que dan la idea de que la zona siempre fue de un alto poder socioeconómico.
Tal vez a algunos de los que vayan leyendo estas líneas les parezca que doy una descripción exhaustiva de lo que voy observando; pues no, nada que ver. Contar todo lo que vi ayer en Treviso sería para hacer un libro, agatas si logré trazar dos líneas de todo lo que vieron mis ojos. Voy siempre con material informativo leído previamente y tomo notas en el mismo lugar. Una amiga suiza me dijo cierta vez algo que considero una gran verdad: el que más sabe es el que más ve. Me gustaría ser arquitecto, carpintero, pintor o escultor, saber más de historia, geografía y arte para poder ver mucho más allá de lo que me permiten mis pobres conocimientos.
Amigos, esta noche de Reyes no olviden poner los zapatitos, una de esas... -Acá esa fiesta religiosa y de la cultura no camina, es reemplazada por una especie de bruja que se llama “Befana” y que si los chicos se portaron bien les trae algo pero si no fue así les deja unos pedazos de carbón que ahora se figuran con terrones de azucar quemada. Pobres pibes...
Saludo por este medio a Ricardo B. y a Cleto S.C. que siguen la lectura y me envían mails con sus comentarios; les agradezco y mando un sincero abrazo. Cleto: ¡qué hacé tres veces qué hacé! En efecto... mi viejo era un goruta flaco y alto que laburaba en La Boca. Ricardo: dicen que las casualidades -como las brujas- no existen, pero que las hay, las hay. Atrasado pero feliz cumple entonces!
El miércoles pensamos regresar a Treviso (esta vez temprano) y el jueves iremos nuevamente a Venezia. En esta última tenemos pensado visitar la Gallería dell’Accademia (entre otras cosas hay una expo sobre Il Giorgione) y la chiessa Santa María della Salutte. Si nos queda tiempo trataremos de ver algo más pero lo dudo.
Siendo las 19 hs. el termómetro del balcón ya bajó su marca a –2 bajo cero. Brrrrrr !!! voy corriendo a hacerme un café. Chau! M.
PD: yo esta noche de Reyes saco los zapatos aunque se congelen.
Hoy voy a comenzar con un tema remanido pero que olvidé contarlo.
Cuando estaba por venirme a Italia y sabiendo que iba a andar por Venezia varios me dijeron... “No te podés perder ir a andar en góndola por los canales con tu enamorada...” Les respondí: va a ser difícil... eso es para los norteamericanos, canadienses y japoneses. Bien, estando en Venezia el 28 de diciembre, Zulma –a instancias mía- le preguntó a un gondoliere cuánto costaba el paseo... E.70 muchachos, sí... setenta Euros, y el paseo debe durar no más de 20 minutos... unos $ 250 argentinos aprox. Para eso me la subo a Zulma a espaldas y cruzo el canal a nado que joder.
Otra. Ayer fui a comprar miel a un productor (no al almacén)... E.6 el kgr. o sea $ 21 argentinos; En Argentina como muy cara cuesta $ 10 (hace dos años costaba $ 3).
Pablo, Lu y Celi, el depto. de Zulma está en un primer piso por escalera; bien, desde aquí arriba veo por el ventanal un hermoso campito arbolado que está ahí abajo en el cual andan dos perros, uno es muy parecido a Catalina y cada vez que lo veo me acuerdo de mi querida perrucha.
Voy a otro tema con el cual ya dije que iba a seguir. Hace poco Zulma tuvo que sacar el permiso para conducir y le dieron para estudiar dos enormes libros con el código de tránsito que si los ves parece que te fueras a recibir de médico. Si recuerdan aquello que ya conté de los 20 puntos que inauguraron hace pocos meses ahora les voy a decir matto grosso cómo funciona “La nuova patente a punti”.
Te sacan puntos si cometés las siguientes infracciones...
- 10 por superar el límite de velocidad en más de 40 kmt./hora, guiar en estado de ebriedad o no pasar el test alcoholimétrico.
- 8 por no respetar la distancia prudencial haciendo daño a una persona o cambiarte de carril en una curva.
- 6 por pasar un semáforo en rojo o no respetar el stop.
- 5 por no usar el cinturón de seguridad.
- 4 por circular de contramano.
- 3 por no respetar la distancia prudencial o usar las luces inapropiadamente.
- 2 por superar el límite de velocidad en más de 10 kmt./hora.
- 1 por no tener puestas las luces de posición cuando el código indica su uso.
El problema no es que sólo te sacan puntos y si perdés los 20 tenés que volver a dar el exámen y sacar de vuelta el permiso; además te cobran unas multas terribles, te pueden inhabilitar para conducir y hasta podés ir preso sin contemplaciones. A mí, como argentino que vivo en un país casi sin Ley, todo ésto me sorprende; usando nuestro dialecto criollo podría decir que acá en Italia con la Ley no se jode. Los tanos hacen buena letra porque al que saca los pies del plato la Señora de los ojos vendados los manda a la guillotina y no los salva ni la Virgen María y el Papa juntos.
Soy conciente que estoy acá como turista, no vivo acá. Muchas de las cosas que veo a diario me sorprenden, en general las que –por exceso o por defecto- son distintas a las de mi lugar de origen. No estoy acosado por estas leyes ni costumbres, no debo pagar impuestos, convivir con nadie ni soportar a los políticos ni al Estado. Como no hablo el idioma casi ni leo los diarios y entonces no me entero de muchas cosas. Seguramente no todas son tan maduras como las pinto, también las ha de haber verdes, que al fin y al cabo en todos lados se cuecen habas. Sólo trato de dar una idea, trazar un panorama a grandes pinceladas, testimoniar para mis amigos las impresiones (ingenuas?) que voy palpando. No sé si ésto es mejor o peor que en la Argentina aunque doy fé de que es distinto. Tal vez si viviera aquí putearía tanto como allá, es posible; quizás hasta sea inconveniente comparar dos realidades tan distintas y entonces me equivoque. Creo no exagerar en las descripciones que voy haciendo pero si algo de eso ocurriera tengan en cuenta mi condición de turista.
No viviría acá, no por ser esto algo malo o despreciable sino simplemente porque yo soy de allá y aunque esto pueda ser mejor me tira más mi Patria. Hay una zamba que canta muy bien Jorge Cafrune y dice... “Quisiera hacerme perdíz, en algún pago lejano, pero la verdad paisano... me gusta el aire de aquí”. Algo de eso me pasa... me tira el Rio de La Plata, soy de allá y me gusta aquel aire. No podría vivir en una tierra donde al prender la radio no se escuchen nunca las voces del Zorzal Criollo o el Polaco Goyeneche.
Muy cerquita de Spresiano, entre este pueblo y Conegliano, a unos dos kmts. de aquí, la Via Pontebbana cruza el rio Piave. Hay ahí un puente llamado “Ponte della Vittoria” y es el preciso lugar donde en la Primera Guerra los italianos lograron detener el avance austríaco. El pueblo que se corresponde con el puente se llama “Ponte della Priula”. Es para ellos un lugar sagrado que les recuerda épocas de gloria.
El pueblo de Spresiano tiene una superficie de 25 kmts.2 y está a 56 mts. sobre el nivel del mar; la población a abril del 2003 era de 10.000 habitantes. Como tiene Comuna hay otros dos pueblos que son “Fracción de Spresiano”: Lovadina y Visnadello. Está situado en el centro de la llanura trevigiana (Treviso) y al pie de los pre Alpes. Su nombre viene del latín “Sperciglanus” que significa algo así como “pantano” debido a su cercanía con las riberas del Piave y tratarse en consecuencia de una tierra aluvional. La strada (via, calle, avenida, ruta) Pontebbana fue construida bajo el dominio napoleónico para unir Viena con Venezia atravesando el Reino Véneto.
Hoy domingo amaneció lindo y cayó una helada “que ti la voglio dire”, el campito está blanco. En un rato salimos de paseo a Treviso, debemos ir bien emponchados, hasta la vuelta. Salutti! Mario
Spresiano, 4 de enero 2004
Hola a todos! Les empiezo a escribir siendo por acá las 18.30 hs., hace una hora y media que es de noche. Recién vengo de acompañarla a Zulma hasta la Pontebbana -entra a trabajar a las 18 hs.- y vi que los charcos remanentes estaban con una espesa capa de hielo. Hace días que no llueve pero el agua de los charcos no termina de aflojar, sigue congelada durante el día y de noche se transforma en un pétreo cubito. Aquí enfrente en la estación de ferrocarril hay una canilla que pierde y se ha transformado en un groso bodoque de hielo.
Hoy fue un día de avatares... por la mañana perdimos por segundos el tren de las 10 a Treviso y el siguiente pasaba a las 13 hs. de manera que decidimos cancelar el viaje. El paseo se nos perdió en las narices; ocurre que los domingos y feriados hay muy poco transporte público. Tuvimos que rehacer los proyectos sobre la marcha y decidimos salir por las cercanías a caminar y tomar mate. En eso estábamos cuando Zulma se encuentra con una amiga argentina –Mónica- que había salido a pasear a Yoko, su perrita. La chica se paró a conversar y le ofrecimos unos mates, le contamos lo que nos había ocurrido y muy gauchita nos propuso alcanzarnos hasta TREVISO en su auto. Aceptamos y allá fuimos; nos dejó en la Porta di Santo Tomasso.
Treviso es una muy antigua ciudad amurallada con trazado de hace 1000 años y enormes puertas de entrada que cruzan el foso defensivo. Es ciudad y provincia y es una de las regiones más industrializadas de Italia, de poderosa fuerza productiva y alto nivel socioeconómico. Se la conoce con el nombre de “Marca Trevigiana” por excelencia; también le dicen la “Cittá d’Acque” dado que está atravesada por los rios Sile y Cagnán que dan vuelta por todos lados dentro de la mura.
Es realmente hermoso caminar por ahí dentro y tutearse uno con los siglos. El trazado en antiquísimo; algunas calles tienen recova y las más son angostas y no tienen vereda, no es posible caminar 50 metros sin que la callejuela adoquinada doble en distintos ángulos y te lleve para cualquier lado. “Sempre diritto” te dicen los tanos y uno se cree que es como allá que las calles van derechito cuadras y cuadras; pues ahí es imposible, la línea recta no existe. Son callejuelas arrevesadas que llevan a pasadizos angostos, cruzan puentecitos y te meten en oscuros callejones que siempre desembocan en una piazzetta, un patio interior o un canal de agua que corre transparente y encajonado. Debido a lo angosto de las calles y los aleros de las casas de dos plantas entra poco el poco sol del invierno y el húmedo frio te traspasa los huesos.
El Fiume (rio) Sile es un laberinto que corre limpio, verde y caudaloso por todos lados, pasa bajo los cimientos de ancianas casas montadas sobre columnas y todavía mueve centenarios molinos de hierro con grandes aspas que te hacen entrar en un sueño de la Edad Media. Todas las casas tienen techo de tejas y visto desde arriba Treviso es una mancha uniforme de color terracota. La Porta di Santo Tomasso hecha enteramente en piedra de Istria es del siglo XVI y tiene estampado arriba en relieve el León Véneto. Toda la ciudad está atestada de iglesias y palacios medievales y renacentistas que guardan tesoros del arte, diría que la ciudad de Treviso es toda ella una inmensa galería de arte. Muchas de las viviendas tienen el frente afrescado desde hace siglos y los mejores artistas del Renacimiento han dejado algún testimonio de su paso por la ciudad; la mayoría de las casas son de los siglos X al XVI. La actual mura (antes había otra) que rodea a la ciudad es de inicios del siglo XIII.
Fue ciudad romana, ducado longobardo, comuna libre, sede de muchos Signores (Dux) y a fines de los 1400 perteneció a La Sereníssima Rep. de Venezia; una historia de puta madre. Caminar esa ciudad en la que hoy estuvimos con Zulma te hace acordar a aquel tango que dice... “20 años no es nada”, JA! Se te vienen los siglos encima y no podés entender cómo diablos hay gente que vive en la misma casa y pisa el mismo pavimento donde habitaron personas de hace 1000 años atrás.
Una vez dentro y como acá las horas pasan rápido y el día acaba pronto enfilamos como flecha hacia nuestro objetivo: la exposición internacional itinerante titulada “L’ORO e L’AZZURRO – I colori del Sud da Cézanne a Bonnard”, sita en la Casa (detta...) dei Carraresi (siglo XIII, construcción románica, hoy museo).
Oblamos los E.10 de entrada per cápita y entramos. Es una formidable expo de pintura impresionista itinerante montada con la colaboración de los más importantes museos del mundo que ahora está pasando por Treviso. Estuvimos dos horas y nos vimos todo; el nombre que le pusieron significa “El oro (amarillo, ocre) y el azul”. Adentro vimos muchos originales de Courbet, Van Gogh, Cézanne, Matisse, Monet, Renoir, Braque, Gaugain, Derain, Bonnard, Signac, Munch y otros. Cuadros traídos de pilas de museos, maravillas, casi todos pintados en la costa francesa del Mediterráneo en el siglo XIX. El último, el que pusieron a la salida como despedida, es el muy famoso cuadro de la pieza de Van Gogh traído del Musee D’Orsay de París.
Entre otros cuadros de Van Gogh (la mayoría del museo de Amsterdam) vi el original del que tengo en la sala de espera del consultorio; se llama “Albicocchi in fiore” (en italiano), o sea “Damascos en flor”, de 1888.
De ahí nos fuimos a la Chiessa di San Leonardo (Treviso es chiquito y todo está cerquita) que fue en sus orígenes un hospital. Es mandada a construir por el Papa Lucio III en una bula expedida en el año de 1184 y fue reestructurada en 1657. Planta rectangular, pilastras corintias, repleta de cuadros, estatuas en marmol y frescos. Entre otras obras vimos un tríptico del Cima di Conegliano y sobresale un altar dedicado a Santa Rita de Cassia.
Antes de continuar quiero agregar algo. No entro a las iglesias por ser creyente sino para ver arte, siglos, arquitectura, esculturas, pinturas y maravillas mil. Me hago eco de lo que una vez me dijera mi hermana... “cuando vayas a Europa no dejes una sóla iglesia sin ver”. Son museos gratuitos y albergan obras de los mejores artistas de todos los tiempos.
Apurando el paso no nos quisimos perder la impresionante Chiessa de Santa Caterina d’Alessandría con los dos claustros y el museo. Es un fascinante complejo arquitectónico que forma parte del convento de los Siervos de María; data del 1346. Tiene una sóla y gigantesca nave de simple línea con un altísimo techo artesonado en madera. En 1809 Napoleón la convirtió en cuartel (!!!) para acampar las tropas. En 1944 fue bombardeada y seriamente dañada pero la reconstruyeron tal como estaba exceptuando la mayoría de los numerosos frescos que quedaron hechos pelota. La había afrescado el célebre Tomaso da Módena a mediados de los 1300.
Uno de los altares tiene un ciclo de frescos que cuentan la historia de Santa Ursula y las 11.000 vírgenes totalmente hecho por Tomasso da Módena –capolavori assoluti dell’arte italiano del Trecento- y sus discípulos. Los restauradores lograron rescatar 120 mts.2 de dichos frescos, extraerlos de la pared con técnicas especiales y exponerlos ahora en el centro de la nave. En cuanto al museo del arte paleovéneto contiguo a esta iglesia vale la pena verlo. Arranca con estatuas de bronce, madera y marmol anónimas de varios siglos antes de Cristo y cubre nada menos que 25 siglos de historia. Entre otras cosas hay trabajos de Il Donatello y Canova. Para entrar hay que pagar E.3.
Medio cansados nos fuimos a la estación del ferrocarril y tuvimos suerte, enseguida llegó uno que en 10 minutos nos dejó en Spresiano. Eran las 17 hs. y ni nos dimos cuenta que no habíamos almorzado. Saludos para todos. Mario
Spresiano, lunes 5 de enero 2004
Queridos amigos, otra vez sopa, digo hielo. Son las 9 de la mañana y veo que nuevamente cayó una morrocotuda helada de esas que te congelan las ideas. Me dijo Zulma que ayer a las 18 hs. ya estaba haciendo –3 grados bajo cero. Hoy no iremos a ningún lado, toca un poco de descanso luego del raid de ayer por Treviso (suena parecido a Berisso, no es cierto?). Le mando por este medio un saludo a Alicia G. que sé que lee estas páginas y va siguiendo el relato; besos Ali.
Y un abrazo a mi hijo Pablo que anda de mochilero por Bariloche.
Bueno, más tarde algo les seguiré contando. Mario
Spresiano, lunes 5 de enero 2004
Esta mañana salimos a hacer unas compras y a la vuelta Zulma encontró en el buzón postal la factura telefónica... casi pega un grito de lo asustada que estaba, entonces abrí yo el sobre y le dije que adivinara... dijo E.80 y eran E.144 !!! (unos $ 400 argentinos)... tuve que contenerla para que no se arrojara al rio Piave. Es un infierno lo que cobran aquí los servicios públicos, la gente se queja, el abono bimestral para poseer teléfono de línea es de E.53 -De esos E.144 corresponden a Internet E.57 y no es banda ancha... queridos amigos, después vayan a quejarse a Telefonica de Argentina, JA!
Hoy en el supermercado compré un termómetro para ponerlo en el balcón; en este momento y siendo las 16.30 hs. (las 12.30 en Argentina) está clavado en cero grados. Al mediodía apenas si levanta un poco más.
Olvidé comentar ayer que en toda la zona de Treviso, vale decir la provincia, hay una muy alta cantidad de Villas (no villas miseria sino de las otras que más atrás ya conté) elegantes, fastuosas y muy antiguas que dan la idea de que la zona siempre fue de un alto poder socioeconómico.
Tal vez a algunos de los que vayan leyendo estas líneas les parezca que doy una descripción exhaustiva de lo que voy observando; pues no, nada que ver. Contar todo lo que vi ayer en Treviso sería para hacer un libro, agatas si logré trazar dos líneas de todo lo que vieron mis ojos. Voy siempre con material informativo leído previamente y tomo notas en el mismo lugar. Una amiga suiza me dijo cierta vez algo que considero una gran verdad: el que más sabe es el que más ve. Me gustaría ser arquitecto, carpintero, pintor o escultor, saber más de historia, geografía y arte para poder ver mucho más allá de lo que me permiten mis pobres conocimientos.
Amigos, esta noche de Reyes no olviden poner los zapatitos, una de esas... -Acá esa fiesta religiosa y de la cultura no camina, es reemplazada por una especie de bruja que se llama “Befana” y que si los chicos se portaron bien les trae algo pero si no fue así les deja unos pedazos de carbón que ahora se figuran con terrones de azucar quemada. Pobres pibes...
Saludo por este medio a Ricardo B. y a Cleto S.C. que siguen la lectura y me envían mails con sus comentarios; les agradezco y mando un sincero abrazo. Cleto: ¡qué hacé tres veces qué hacé! En efecto... mi viejo era un goruta flaco y alto que laburaba en La Boca. Ricardo: dicen que las casualidades -como las brujas- no existen, pero que las hay, las hay. Atrasado pero feliz cumple entonces!
El miércoles pensamos regresar a Treviso (esta vez temprano) y el jueves iremos nuevamente a Venezia. En esta última tenemos pensado visitar la Gallería dell’Accademia (entre otras cosas hay una expo sobre Il Giorgione) y la chiessa Santa María della Salutte. Si nos queda tiempo trataremos de ver algo más pero lo dudo.
Siendo las 19 hs. el termómetro del balcón ya bajó su marca a –2 bajo cero. Brrrrrr !!! voy corriendo a hacerme un café. Chau! M.
PD: yo esta noche de Reyes saco los zapatos aunque se congelen.
