En diciembre de 2003 viajé al norte de Italia a ver a Zulma; me quedé un mes y medio. Paseamos mucho, vimos maravillas, anduvimos por todos lados. Este es el relato de ese viaje día a día.

18.9.04

Mareno di Piave

Spresiano, domingo 18 de enero 2004
Hoy fuimos aquí cerca a un pueblito llamado Mareno di Piave donde vive Virginia -una de las hijas de Zulma- con su familia; está desde Spresiano cruzando el Piave. Virginia y Mauro tienen dos hijos, Pablo (4) y Giulia (unos pocos meses); Giulia nació en un pueblo aledaño llamado Pieve di Cadore, la cuna del Tizziano Vecellio, vaya honor que le ha tocado a la niña.


Como llovía nos vino a buscar a Conegliano con su auto y ya que estábamos tuvo la gentileza de hacernos dar una vueltita y subir a la roca del Castello; las otras dos veces anteriores que estuvimos no nos dio el tiempo para ir. Virginia aprecia tanto como nosotros esos tan antiguos lugares con sus manifestaciones culturales y de arquitectura. Il Castello está allá arriba de la ciudad en una de esas típicas cumbres de colina amuralladas de las épocas en que vivían guerreando permanentemente. Dado que estaba lloviendo no nos detuvimos mucho pero sacamos algunas fotos apoyados contra las varias veces centenarias almenas en “coda di rondine”.

Estuve informándome acerca de algunas cuestiones que me interrogaban vinculadas a la arquitectura. Esos grandiosos edificios llamados chiesas antiguamente eran hechos empleando básicamente tres materiales: piedra, ladrillo (mattone) y terracota como argamasa (imagino ha de ser una especie de adobe). Ignoro desde cuándo se usa el cemento pero conjeturo que no ha de tener más de 200 años. En relación a las cuantiosas casas afrescadas de la región encontré algo curioso; las afrescaban por motivos estéticos pero también por necesidad. Las enormes remesas de mármol que llegaban a Venezia quedaban ahí para embellecerla y en consecuencia le era restado a las demás ciudades, no había tanta disponibilidad, no alcanzaba para todos. A falta de mármol entonces durante el medioevo y el renacimiento se hizo costumbre revestir las fachadas de los palacios de Treviso (por poner una ciudad cualquiera) afrescándolos. El objetivo era la decoración y el dar cuenta del estatuto socioeconómico del dueño; para ello contrataban a los mejores pintores; digamos que era para darse dique, status.

Entre guerras, incendios, terremotos y bombardeos quedaron pocas casas de época en pie, no obstante actualmente en el centro histórico de Treviso hay todavía unas 250 casas y palacios antiguos afrescados. Los motivos estampados en las fachadas son escenas mitológicas, episodios legendarios y religiosos. El ladrillo era considerado un material pobre y había que taparlo con algún revoque o estuco, para ello utilizaban los materiales de la época, el “intónaco” (cal), La “malta” (empasto de tierra con cal), la terracota y supongo que algún otro. La gran mayoría de las casas fueron afrescadas entre los S.XIV a XVI, luego la moda declinó, había terminado la aventura estética de la “Urb picta”. Que me disculpen los arquitectos si me metí donde no me llamaron.

El transporte público en toda esta zona resulta seriamente cercenado los domingos y feriados. Los pocos trenes paran sólo en las principales ciudades y los buses directamente dejan de funcionar, de manera que tenemos que tener mucho cuidado en asegurarnos la ida y el regreso. Hoy por ejemplo fuimos desde Spresiano a Conegliano en tren (10 minutos de viaje), ya en Conegliano no había buses para llegarnos hasta Mareno y tuvimos que llamarla a Virginia. Antes averiguamos por los horarios de trenes para regresar y el último que salía parando en Spresiano era a las 14.05 hs. Los domingos si no te movés en auto la cosa se te puede complicar seriamente, para colmo oscurece a las 16.30 hs. y luego de las 19 ya casi no queda transporte público; nos tuvo que traer de vuelta Virginia. Lo único bueno es que el transporte es de primerísima categoría y funciona como un relojito; si el tren dice que llega a las 13.01 pues a las 13.01 lo tenés llegando a la estación.

Me han estado contando de buena fuente que la Italia no es toda igual, la del norte no es la del sur, parecen dos países distintos. Por dar un ejemplo los sueldos que se ganan en Nápoles son iguales o inferiores a los de Argentina, no como los de acá que son como los de Suiza o Austria. Otra: en Nápoles nadie puede tener un comercio si no paga religiosamente su cuota a la Cosa Nostra -la maffia- para “protección”; si te hacés el boludo te queman el negocio sin miramientos (dicho en argentino… poniendo estaba la gansa…). Me dicen que de todos modos en el país en general las cosas ya no son como antes, la gente se queja porque desde el paso de la Lira al Euro los precios se fueron al doble y los sueldos quedaron como estaban, bajó mucho la actividad económica y según parece perdieron como en la guerra (así los escucho opinar a ellos). Yo pienso… éstos se quejan porque no conocen lo que es l’Aryentina… Bueno amigos, los saludo con respeto y mi más alta consideración, va un abrazo extensivo a todos. Mario “il tano”



Spresiano, lunes 19 de enero 2004
Buon giorno a tutti. Hoy toca un día soleado por acá, el campito se ve hermoso y saliendo al balcón a derecha refulgen Los Alpes nevados. No vamos a salir hoy ni mañana, Zulma debe trabajar doble turno. El miércoles pensamos volver por tercera vez a Venezia y el jueves conoceremos Vicenza acompañados por Juan Martín.

Desde el 22 de diciembre que no tengo noticias sobre mi país, acá no existe l’Aryentina. Zulma trae a casa el periódico Il Gazzettino en sus dos versiones: Il quotidiano del Nord Est y Treviso; difícilmente sale algo sobre mi Patria, ni sobre ningún otro país como no sean los vecinos de la Europa y algo de USA y Medio Oriente. Me dijo que intentó conseguir diarios argentinos en Treviso y no llegan, no hay; ya mi hermana –que vivió en esta zona más de dos años- me había comentado lo mismo, para que salga algo de allá tiene que ser alguna noticia de algo peregrino y muy raro (Ej.: una vieja mordió a un perro) o algo institucional demasiado importante. Es como que no les interesa lo que pasa por fuera de su entorno cercano. Hasta hoy no he encontrado en diarios ni escuchado en la radio ninguna mención sobre mi país. Considerando que allá hay mucha inmigración italiana no quiero ni pensar lo que debe ser en Alemania, Suiza o Austria, no deben saber ni dónde estamos en el mapa.

En un rato tengo que ir al supermercado Il Pellicano a comprar algunas cosas para la diaria, después les digo qué compré y cuánto pagué, vayan imaginándoselo para poder comparar. Estoy estudiando algo sobre pintura y arte renacentista, la ocasión lo vale ya que puedo ver las obras in situ, en vivo y en directo. Tenemos ya un plan detallado para la ida del miércoles a Venezia, sabemos lo que queremos ir a ver. A propósito voy a ir agregando aparte algunos artículos que bajé de Internet sobre la obra de Il Giorgione, Tizziano y los Bellini, de los cuales ya he visto sus principales obras en la Gallería dell’Accademia, chiesas y otros museos; al que no le interese el tema lo saltea y listo.

Vengo de hacer las compras; esta vez antes de cruzar la Pontebbana me acordé y lo hice por las rayas de cebra, estuve mirando a la gente y vi que todos esperan a que se ponga el hombrecito del semáforo en verde, vengan o no vengan autos, los tipos están acostumbrados así y aguardan su turno para cruzar con parsimonia y estoicismo. Nadie se queja, nadie saca los pies del plato. Atención con lo que dije: no cruzan aunque no vengan autos a la vista a diez cuadras, sólo lo hacen cuando el semáforo los autoriza. De a poco me voy acoplando a las costumbres de acá, cruzo las calles por donde corresponde, no tiro nada al piso, saludo al entrar y salir, me baño una vez por semana, cepillo mis dientes una vez al mes, etc.

Ahora vamos a ver cómo andan para las matemáticas, no es tan difícil, los precios que les doy en Euros tienen que multiplicarlos por 3.5 para convertir a $ argentinos. Acá vamos…

- El kilo de banana (banane) en oferta E.1
- El kilo de naranjas (arance) E.1.50
- El kilo de galletitas comunes, de las bien baratas, E.2.04
- El kilo de pan baguette simil Carrefour E.1.98
- Un paquete con tres salchichas comunes E.1.57

Y así sucesivamente… compré en Il Pellicano cuatro pavadas más -no comparables con los artículos de allá- y en total gasté E.12.43 (dódicci quaranta tré). Después fui a otro lugar a comprar un kilo de miel directamente al productor, E.6 y luego al Tabacchino, donde un Marlboro en cajita cuesta E.3.50. Tenés que llamarte Rockefeller para ganar la plata en Argentina y gastarla acá. Ayer para ir en tren y bus a la casa de la hija de Zulma en Mareno pagué alrededor de E.15 los boletos sumados de ida y vuelta en tren y bus para dos personas (cada viaje dura 10 minutos) y para colmo los desperdiciamos por lo que ya conté. No quiero ni pensar lo que gastaría si tuviera que parar en un hotel y comer afuera.

Hay unas pastillas del tamaño de un grano de arroz que me resultan deliciosas, se llaman Liquirizia y para hacerlas obtienen el ingrediente de la raíz del arbol Glycyrhiza Glabra.

Por aquí la gente viste más o menos bien, digamos que cuando quieren ponerse elegantes pilchas de buena calidad no les faltan. Es carísima la ropa (para nosotros), los precios son siderales; ahora están de liquidación de invierno y –por ejemplo- un par de zapatos comunes de hombre no baja de los E.50 (antes de la liquidación estaban a 80). Digo que 50 es lo mínimo, tipo mocasín barato; un lindo par en liquidación está arriba de los E.100. Las mujeres no son lindas, en honor a la verdad debo decir que hasta ahora no vi una tana como la gente, me quedo con las aryentinas; además… io non faccio la guerra, io faccio l’amore. JA! Besos y abrazos para mis celebérrimos amigos. Mario


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